Se abre el telón [2011]

Se abre el telón” pretende acercar al espectador a un ámbito de reflexión sobre la forma de emisión y de recepción de un mensaje. Esta videoinstalación aborda la realidad y la ficción de una historia que puede interpretarse como autobiográfica, como confesión, poniendo en juego la percepción del espectador ante este mensaje. El interrogante es, ¿es más fácil confesar algo cuando lo hacemos desde la plataforma de la ficción?

“Se abre el telón” se compone de un escenario situado a un metro de altura y cubierto por un telón de terciopelo rojo que evoca el escenario de un teatro. El acceso a este espacio puede realizarse por medio de una escalera de madera, que el espectador sube hasta traspasar la cortina. La cortina aquí alude al teatro, a la capacidad de convertir en ficción todo aquello que se oculta tras ella, pero a su vez, también se refiere a lo oculto, a lo que permanece escondido tras ella.

Tras la cortina, un vídeo reproducido en miniatura en una habitación totalmente a oscuras revela la boca de una figura humana emitiendo un extenso monólogo que combina elementos de humor, autobiografía y ficción.