El interrogador. [2015]

“El interrogador” es una vídeo-instalación que pretende recrear en el interior de la celda una sala de interrogatorios. La intención de este proyecto es cuestionar hasta qué punto la confesión nace del sospechoso o del imaginario del propio interrogador; en qué medida es el interrogador la figura que realmente construye la imagen del sospechoso.

Para la instalación, en medio de la estancia de la celda, a semi-oscuras, yace una mesa y una silla vacía que debe ocupar el espectador. Sobre la mesa, un flexo emite una luz tenue.  Justo enfrente del espectador se proyecta un vídeo en loop sobre la pared en el que vemos a un interrogador que mira e interroga al espectador. El vídeo consiste en un monólogo en el cual el interrogador, interpretado por un actor, acusa al espectador como sospechoso, introduciéndolo en la historia. Sin embargo, la imposibilidad de diálogo entre interrogador y sospechoso se hace evidente cuando el primero, ante el silencio del segundo, va elucubrando y confirmando su sospecha.

El interrogatorio es una forma de manipulación de la comunicación interpersonal. Éste implica un cuidadoso y deliberado asalto psicológico a la resistencia del sospechoso con el fin de producir en él el resultado final que el interrogador desea obtener. Como señala Foucault, la función de quien escucha la confesión – en este caso el interrogador – es hermenéutica: el que escucha no será sólo el dueño del perdón, el juez que condena o absuelve; será también el dueño de la verdad.

Actor: Pau Gregori